Oprime mi pecho con tu insensatez, niña inmadura que juega a
ser mujer.
Escarba mis heridas, busca lo que quieras, despliega mis
lamentos sobre las sabanas.
Levantare mi rostro y miraré tus ojos, te veré llorar.
Busca quizás una manera de marcharte, descansa en mi
ausencia.
Pero no habrá un lugar tan lejos de mi recuerdo. No lo habrá
Te aclararé cualquier duda sobre mi sentir, que mi amor
aunque dolido se aferra al existir.
Porque no duele más de lo que te amo, y no te aborrezco más
de lo que te pienso.
Mi orgullo se vuelve diminuto ante mis ganas de extrañarte.
Buscar tu imagen en el cielo, Jugar a encontrar tu olor en
la brisa que arrastra las flores de aquel cerezo donde aprendiste a usar los
labios
Mírame con lastima, quizás lo merezco
Pero no es lastima, es tu ganas de no partir.
No cierres la puerta piénsalo una vez mas
Recuerda que te has quedado más de mil veces, niña.
No hay comentarios:
Publicar un comentario