Pacientes pasan las noches, ausentes del rose de nuestros
cuerpos
Parecen extrañar el beso que por deseo despierta la luz de
mi alma
Rompí miles de notas y las arme para volver al leerlas
Me libere del recuerdo y volví de nuevo a las cadenas
Y es porque te tengo miedo ¿Por qué te tengo miedo?
¿Será acaso por el tiempo? Si fuese el tiempo, la extracción
del sentido sería muy obvia y nuestro existir seria patético
Pero si no hay más un nosotros
que quiero salvarme
De no olvidarme o de no irme contigo cuando te marches
De tus ojos que me miren sin observarme
De Este silencio atroz que me desarma el verso en la súplica
del precipicio
Que incendia el retrato de ti que está colgado en el pasillo
que me abarca en mi esencia y me destruye en el inicio
Este suplicio errante que descansa en la ventana donde tú
observabas el amanecer
Esta almohada parlante que no conoce otra historia que la de
un imbécil
A quien le pido, a quien le ruego donde consigo la cura de
esta fiebre
De esta enfermedad que en tu distancia hierbe
Y hace más agónica la soledad
Donde busco abrigo para mi cuerpo encorvado
Si ya de todo he intentado
Y el frio de mi alma me quema desde dentro con este silencio

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