sábado, 27 de diciembre de 2014

Noche (poema)

Noche, noche ruidosa y oscura que entre la penumbra envías a los amos del tiempo.

Noche larga y fría alguna vez me entendiste y reíste conmigo, hoy solo te burlas de mis recuerdos y me anulas el sueño, porque en tus caricias veo que no has sido enviada para socorrer mi dolor.

A mí no me asusta tu compañía pero mirarte me da tristeza, porque tienes un hedor a lo ausente que no soporto y me asfixias cada que intentas atajarme entre tus sabanas negras.

Lo sé, es difícil estar solo, más cuando somos compañía y sabes que mientras viva jamás seré tuyo, ni tu podrás calmar mis ansias con tus manos frías. Amante mía, como si hubieses sido mujer algún día, como si fueses una flor marchita que renace en el mundo cada que la estrella de oriente extingue sus alas.  

Abundante y vacía como si tenerte fuese un absurdo más que mis sueños anhelan.

Morena de mis pensamientos que en mi sed espera a que en los cielos se destiña la luz y mientras la humanidad muere entre tus brazos abofeteas mi cansancio y me pides que te escuche. Vasija de mis lágrimas que sacude mis temores y me permite quedarme una noche más. Reviven tus misterios, convirtiéndote en la dueña de la voz de mi amor, que por ti no agoniza y no se desvanece.

Noche que con el tiempo amarrado a la cintura me despojas de la cordura y me obligas a esperarte. Noche que en mi lamento vive y me desnuda, que a veces me escuda y otras veces está allí para ultrajarme. 

Siempre estaré delirando con tus besos y si algún día me duermo y te abandono por una noche, recuerda que después de la muerte seré eternamente tu compañía e iré de tu mano rescatando amantes y poetas, acompañando la lujuria de los desposeídos, cuando el sol muera habremos vencido y el mundo solo será tuyo y será mío. 
Noche mía, te pido que esperes por mí.

No hay comentarios:

Publicar un comentario